Ya no alguna

A las generaciones pre-apps nos gustaba salir a tomar una copa, hablar con la gente, conocerlos, ver cómo movían las manos y, si se daba el caso, venirse arriba esa noche o emplazarlos para otro día y lo que pudiera surgir. Hasta que llegó la revolución de los móviles, las aplicaciones para ligar y todo cambió. Los tiempos han cambiado y, donde antes había una buena conversación en persona con gestos y miradas cómplices, ahora hay un chat con emoticonos, GIFS y stickers. Y no tiene por qué ser tan frío como parece. Cada una tiene, a priori, un tipo de gente.

Siempre le hemos tenido en mente a la hora de elegir nuestro catálogo.

Tuitear Enviar Imagen de una manifestante en Madrid, durante las jornada del 8-M del pasado año. David Alonso Andurrial La brecha salarial tal y como nos la han contado no existe. Imagínense un país o un faja lleno de empresarios machistas. Esos miserables capitalistas se han confabulado para pagar menos a las trabajadoras que a los trabajadores, incluso por el mismo trabajo.

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